Hace un par de días tuve un sueño muy peculiar. Soñé con Li, fue corto pero volver a ver su cara, tomar su mano con sus largo dedos y caminar juntos fue muy nostálgico. Lo voy a contar no como sucedió sino como lo recuerdo:
Como casi en todos mis sueños me veo a mi mismo pero como un espectador, veo a mi otro yo vivir su vida en otro mundo. Lo veo a él y a Li caminando por el pasillo de un supermercado parece ser la sección de verduras pero es un pasillo muy largo de techo bajo y algo me dice que estamos en un espacio cerrado como si el pasillo estuviera en un sótano, mi campo de visión en las orillas es borroso pero veo a otras personas, Japoneses haciendo también sus compras.
Camino detrás de ellos, los dos van vestidos de muy similar manera, como lo solían hacer, parece que vienen de una cena, los dos con un abrigo largo y negro. Pero Li va de falta y medias negras, con un collar discreto en el cuello. Tomados de la mano caminan a lo largo del pasillo, platicando, sonriendo, mirandose constantemente a los ojos.
En algunos de mis sueños, llego a darme a cuenta de que estoy soñando y si tengo suerte por algunos instantes puedo ser libre en mi sueño.
Mi otro yo, se da cuenta que es un sueño, que la mano que sujeta, su calor, su suavidad, los sentimientos que existen en ese instante son solo un sueño. Es el momento en que dejo de ver las cosas desde otra perspectiva y mi otro yo y yo, somos uno mismo. En un instante ya no los estoy siguiendo sino soy yo el que sujeta la mano de Li, la veo sonreirme, pero me digo a mi mismo:
Estoy soñando
Tomo con fuerza su mano y continuamos juntos caminando hasta que salimos de la tienda a una calle oscura donde me paro bajo un árbol, suelto su mano y veo como ella continua caminando, alejandose en la oscuridad. Despierto.
Li, fue una persona muy especial en los años de la universidad, con una sensibilidad extraordinaria que le permite escribir de una manera muy bella pero que al mismo tiempo la torturaba cada día. Cuando la conocí en el primer año de la universidad solo se me hacía una niña mimada que escribía poesía y se junta con las niñas bonitas del salón. pero en el tercer año de la universidad coincidimos nuevamente en el mismo grupo y teníamos una amiga en común y que después Li resulto ser amiga de mi jefa en mi trabajo en la universidad. Durante ese semestre una vez vino a clases vestida muy formal, recuerdo que no podía dejar de verla. En aquella época yo estaba saliendo de una relación muy destructiva, comía muy poco, hablaba poco y solo sobrevivía. Finalmente comenzamos el cuarto año de la carrera y Li con sus amigas nos encontramos el día de las inscripciones. Todos mis antiguos compañeros querían estar en el mismo salón pero yo quería un cambio.
Nuestra amiga en común me invito a unirme a otro salón que se estaba abriendo y acepte. Resulto ser uno de los mejores semestres de la carrera, donde hice amistad con Li y sus amigas, nos divertimos bastante. Ese semestre sirvió para dejar atrás la depresión y cada mañana que me encontraba con Li me interesaba mas por ella. Cada mañana Li estaba afuera del salón viendo por unos de los ventanales al patio de universidad, su mirada perdida, como si cada día estuviera buscando algo en las lozas del patio.
Termino el semestre y empezamos el último año de la universidad por supuesto con mi nuevo pequeño grupo. Para ese entonces ya le había confesado a nuestra amiga en común que estaba muy interesado en Li y le pregunta si creía que ella estaría interesada en mi. Estábamos en la clase de Auditoría y yo hacía la misma pregunta, finalmente la amiga en común se harto y me dijo:
- Y porque no le preguntas?
Tome mi lapicero y literalmente le pique con el, la espalda. Li voltea enojada y cuando esta apunto de decir algo, le declare mi amor:
- Te gustaría ser mi novia? Me gustas mucho. (Nunca he sido muy sutil para hablar)
Las pupilas de Li se dilataron, estaba entre sorprendida y asustada. En ese momento me di cuenta que el profesor de Auditoría estaba parado a un lado mío y había escuchado todo. El solo sonrío y continuo caminando por el salón. Al final de la clase, nos quedamos solos en el salón. Me dijo que lo tenia que pensar, pero después de unos días, empezábamos nuestro viaje juntos sin saber que sería un viaje difícil. Algún día hablare de ese viaje...
Eventualmente nuestro viaje llego a su fin y aunque intentamos corregir las cosas, no lo conseguimos. Hace 6 años, mas bien casi ya 7 años desde la última vez que la vi, y solo hace un par de días, que me encontré con su recuerdo en algún lugar.
Tengo la certeza que algún día nos volveremos a encontrar, aun guardo sus poesías, porque ni en los momentos mas difíciles de nuestra relación, pude dejar de ver la belleza de lo que escribía.
Espero que Li este sonriendo donde quiera que este.
Una fotografía que Li tomo durante una reunión en uno de mis restaurantes favoritos.